El pasado 13 de mayo, trascendía la noticia de que el FMI calificaba a la juventud española como "generación perdida por el paro". Hoy, sólo 7 días después, su presidente está en la cárcel y esa generación está en la calle reclamando lo que es suyo: DEMOCRACIA
Ya llegará el momento de las recopilaciones y las reflexiones para la #SpanishRevolution. Ahora hay que estar en la calle y vivir la noticia, compartirlo y difundirlo. Anoche fui testigo de la transición del último día de campaña y la jornada de reflexión en Huelva. Es una suerte estar aquí, por lo humilde y lo extraño que es, desgraciadamente, una situación así en esta provincia.
Todo el mundo conoce el espíritu de este movimiento, desanclado de la manifestación del pasado 15 de mayo y de la plataforma que lo promovió. Y si no se conoce, animo a que se vaya en persona a preguntarlo. Sin fanatismos, en mi opinión los medios de comunicación no han cumplido con su labor, realizando un tipo de periodismo de opinión que no se corresponde con la situación actual. Pero, como ya vimos en otro post, no se puede morder la mano que te da de comer.
Dejo aquí las imágenes más interesantes de esta jornada emocionante en #acampadaHuelva. Recuerdo que se ofrecen bajo licencia Creative Commons, con las obligaciones que ello conlleva. Si estuviste por allí búscate, porque seguramente te pedí permiso para fotografiarte.
Lectura de propuestas interpretadas en lenguaje de signos
"Ternura y justicia social"
Agustín, grande. Recién llegado de #acampadaSol en Madrid
Joven antisistema haciendo de las suyas
Un minuto de silencio por la muerte de la Democracia. Impresionante
Son las 12 y comienza la jornada de reflexión. Otro punto de vista del minuto de silencio, con permiso de gonzalorevillaparody
Comienzan las asambleas en la plaza de la Constitución
Mientras tanto, la luna...
PD: sigo sugiriendo a los responsables de redes sociales de #acampadaHuelva que actualicen las iniciativas diariamente en el perfil de usuario de facebook, twitter y tuenti. A día de hoy, en su perfil de twitter pone: Desde el Martes 17 de Mayo, apoyaremos la #Spanishrevolution desde Huelva: PLAZA DE LA CONSTITUCIÓN (AYUNTAMIENTO) 18:00 H
Hará unos dos añitos, escribí una encendida réplica a un artículo que José Luis Barbería publicó en El País sobre la generación ni-ni. Desde que tengo uso de razón, he escuchado cómo a mi generación, nacida en los 70 y que ahora estamos entre los 30 y 40, se le ponía etiquetas que nunca acertaban con la realidad. Generación light, del quinto centenario, Kronen (por el libro aquél), acid house, bacalaera, indi y demás gilipolleces.
No voy a entrar en el lloriqueo demagogo de que nosotros fuimos los que empezamos nuestra niñez con el blanco y negro y la terminamos con el color y los ordenadores. Para eso hay muchos reenvíos de correos electrónicos en los que se explica mucho mejor. Cada generación tiene su épica y, aunque realmente somos nosotros los verdaderos afectados del período "post digital", los que no crecimos con Internet ni con la informática pero tuvimos que adaptarnos más mal que bien, sí sufrimos las consecuencias de la resaca post yuppie ochentena, con exigencias de triunfos rápidos, y las desilusiones del sueño puntocom. Esto sólo para empezar nuestra vida adulta. Mientras tanto y después, vendrían las sucesivas decepciones morales, alumbradas por una clase política a la que cada vez le importa menos el ciudadano.
Iniciaba aquél artículo hablando de cómo me tocaba los huevos que se calificara a toda una generación como ni-ni, cuando en 2009 aún había un porcentaje residual de jóvenes a los que no les interesaba ni trabajar ni estudiar, digo yo que porque se lo podían permitir. Las conclusiones cainitas del jodido artículo influían e influyen en la perspectiva y el punto de vista con el que nos miran por encima del hombro nuestros hermanos mayores.
Transcribo algunas de las reflexiones de aquél escrito:
En su momento todo empezó como una broma inocente, una denominación heredada de los 60. LaGeneración X, la que ha vivido "todo lo que nosotros no tuvimos", aquella cuya niñez estuvo marcada por Sandokán, los payasos de la tele y la Bola de Cristal, y el fin de su adolescencia por las pantallas TFT, internet y los teléfonos móviles de tercera generación. Para empezar, el rechazo de la envidia malsana, el, supuestamente, tenerlo todo hecho, incluso el relativamente fácil acceso a la universidad.
Nos quemarnos las pestañas estudiando mientras la generación precedente se enriquecía con la cultura yuppie, nos prepararnos con idiomas, informática, bases de datos u hojas de cálculo, mientras rebotados de la FP ("si el niño no estudia, a la FP y que sea barrendero") se empleaban de programadores enSAP,LOTUS noteso especialistas de HTML. La lástima es que cuando terminamos las carreras y empezamos en el mundo laboral, nos encontramos el bosque quemado, los sitios ocupados, el intrusismo estandarizado, el pastel repartido. Eso, y una tragedia en ciernes llamada "acceso a la vivienda".
Por no hablar de la burbuja de las punto com a punto de explotar como un grano de pus, del "empleo para todos" por ochenta mil pesetas (480 euros) a 30 km de tu casa (eso el que tuviera suerte), yFernando Arrabal hablando del milenarismode los cojones. En 1998 llevaba un año trabajando de experto informático de hardware (aprendiendo sobre la marcha, porque tras 3 años de carrera técnica no sabía absolutamente nada) por 40 mil pesetas al mes (240 euros), terminando una ingeniería con la que sabía que no iba a encontrar trabajo en España a menos que me dedicara a programar (no soy informático), y un señor bajito y malencarado decía que "España va bien".
Parta como premisa fundamental que esta "Generación X" (ola Y, o la NET, que para eso somos compañeros de desgracias, o como se nos quiera llamar) si ahora se le llama jactanciosamenteni-ni, que sea porqueniquiere vivir con sus padres,niquiere estar en paro,niquiere un sueldo de mierda,nidisfruta no ejerciendo de sus estudios universitarios,nino practicando sus 3 idiomas,nitirando el dinero en masters que no se valoran,niconduciendo coches con 10 años,niquiere callarse por miedo al despido cuando su jefe demuestra su ineptitud,niquiere pagar hipotecas abusivas,nile encanta hacer miles de horas extras,nitener que recurrir a los padres para hacer frente a las deudas,nitrabajar de camarero con dos licenciaturas,nioptar a puestos de becario con treinta y pico años,nibailar de trabajo en trabajo cuando se termina el contrato temporal,nicruzarse de brazos al ser las víctimas de la ambición desmedida, las mentiras, la cultura del pelotazo, de los timadores infames que nos han llevado a esta situación: losbancos, y los que hanconsentidoa los bancos. Y es quela bancasiempregana.
Sí, vivimos con nuestros padres y no nos independizamos y vamos de trabajo en trabajo y sufrimos hipotecas abusivas y no nos casamos y tenemos hijos más mayores y no nos creemos nada de lo que dicen los políticos (o nos creemos todo) y nos la sudan los problemas del estado, comunidades o manifestaciones universitarias. Y sí, tendemos a aprovecharnos de las circunstancias, a aprovechar el momento, airnos lo más lejos posiblecada vez que hay un puente o una fiesta que cuadre. Y si nos importa un huevo el futuro y vivimos el "sálvese quien pueda", es porque nos lo habeis enseñado vosotros, Generación de la A a la W, es vuestra herencia de inmovilismo, sacralización, conformismo, hippies piojosos fumadores lisérgicos, reconvertidos enrespetables trepas socialesque vivís moralmente de aleccionarnos con las batallitas decorrerdelantede losgrisesmientras vuestra generaciónacumulalosBin Ladeny nos dejais el mileurismo a nosotros, y os permitís el lujo de darnos lecciones éticas sobre lo quedebemos hacer. Miraos al espejo y recordad vuestra esperanza cuando bailabaispogosen los conciertos de los Ramones y os poníais ciegos en los mítines del PCE, porque a nosotros no nos queda ni esperanza, ni música, ni ideales (de eso ya os encargásteis al cambiar los bachilleres por LOEs, LOGSEs, ESOs, y ahora con elplan de Bolonia). Bastante tenemos conocultarnuestra preparación (la mejor de la historia, oeso dicen) para no ofender vuestras "licenciaturasen lavida", y ocultar nuestra opinión sobre vuestrasjustificacionescon la especulacióninmobiliariaque haarruinadoanuestrageneración.
Hoy, dos años después de escribir esto, ese 2% de ni-ni que daba nombre a parte de mi generación en aquél momento, se ha reducido a un representativo 1% y bajando. Ha aumentado su formación, su ocupación, e incluso su vergüenza torera al hacerse cargo de responsabilidades familiares y domésticas. Sin embargo, en publicaciones como El Mundo se sigue generalizando, y la protesta pacífica del pasado 8 de abril, boicoteada por los imbéciles violentos de siempre, se la califica de “manifestación ni-ni”. Una manifestación repleta de universitarios, padres, profesores, parados, estudiantes y trabajadores precarios.
Si vamos a ser estrictos, llamemos a mi generación JASP (“Joven Aunque Sobradamente Preparado”, ¿te acuerdas?). El spot fue una risa (“¿Trabajar o hacer un máster en Estados Unidos?”) por lo fuera de la realidad que estaba en aquél momento. Hoy en día, cuando tu jefe no sabe enviar un archivo adjunto en un email, decir una frase coherente en inglés y cobra el triple que tú, sólo sientes lástima por ti mismo, por el tiempo perdido haciendo el gilipollas preparándote, en vez de medrar por un trabajo mejor remunerado en el que ni formación ni aptitud pueden competir con antigüedad o enchufes. Ahora serías más gañán, pero cobrarías tus miles de euros todos los meses.
En 1855, el jefe indio Seattle de la tribu Suwamish le escribió al presidente de los Estados Unidos: "No hemos heredado la tierra de nuestros padres, la hemos tomado prestada de nuestros hijos".
Graciasporvuestraherencia, la libertad de poder hablar de esto es su fruto y haremos uso de ella si nos apetece. Gracias por la tragedia que nos habeis dejado, desde luego es un gran reto hacerlo mejor con la siguiente generación.
Hace unos días que quiero escribir sobre lo que está pasando en Japón, el debate previo al terremoto sobre la necesidad de centrales nucleares y el siguiente fantástico timo a medio plazo y gran escala que nos pretenden colar sobre la escasez de uranio, similar a la actual crisis financiera. Para ello, y como suelo hacer, busqué enlaces, declaraciones, informes e incluso debatí con amigos en nuestro foro privado sobre el tema. Pero son tan contradictorias y escasas las informaciones, y tan variadas las opiniones expertas, que la verdad es que dan ganas de dejarlo estar y ver cómo los medios hacen el ridículo ellos solos.
Pero cuál es mi sorpresa, que me encuentro con las declaraciones que un profesor de física nuclear hace en “La noche en 24h” de TVE, en las que explica de forma clara y concisa la situación. Profesor del que hablé hace tiempo en otro blog, que me dio clase en su maravillosa asignatura “Física sin matemáticas” (cuando fui ingeniero), que en otro tiempo era catedrático de física del plasma, con el que colaboré durante varios años, manteniendo siempre una estupenda relación, y que me llevó, en la que creo que es la única actividad extraordinaria de la universidad que disfruté, a la central nuclear de Trillo, en Guadalajara.
Dentro de la tremenda desgracia aún inconclusa de Japón en la central nuclear de Fukushima, al menos me alegro que Vicente Vallés y su equipo de producción tengan el buen criterio de invitar a su programa a alguien que realmente sabe de lo que habla, como queda reflejado en sus declaraciones y en una de las míticas frases de quien llegué a conocer tan bien: “Esta es otra muestra de lo que los humanos somos capaces, que es no prever accidentes de este estilo”
No lo puedo incrustar, así que lo vinculo. Del minuto 17 al 40, imprescindible.
Añado también otra entrevista en la que defiende la postura anti centrales nucleares y aboga por el desarrollo de energías alternativas y limpias, y un completo reportaje de 2007 en la pionera revista on line Vivat Academia (en la que colaboré en sus primeros números allá en el 99) sobre el accidente de Chernobyl.
La entrevista que ha mantenido esta mañana Ana Pastor con Mahmud Ahmadineyad ha conmocionado medios y redes sociales, prácticamente todos con una respuesta unánime: “¡Bravo Ana!”.
Mi opinión es otra, pero la dejaré para el final. Para empezar, la actitud de esta periodista, en general, es bastante agresiva. Desde que se dio a conocer en “59 segundos” sustituyendo a Mamen Mendizábal, su tono arrogante, similar al de su antecesora, no parecía desentonar mucho con el programa, que presumía de ser el primero que cerraba la boca a los políticos y los profesionales de la comunicación en una cadena pública con su limitación a respuestas de menos de un minuto.
Con su reubicación a “Los desayunos de Televisión Española”, Ana Pastor mantuvo ese tono desafiante en las entrevistas, lo convirtió en su marca personal. Una imagen vale más que mil palabras:
Esa forma arrogante de controlar las entrevistas e insistir hasta encontrar respuestas ha sido aplaudida por todo el mundo, tanto el público como los profesionales. Y sólo encuentro un motivo por el que se le consiente que sea así.
España es un país occidental que arrastra las maldiciones del modelo de democracia norteamericana, es decir, populismo y opinión pública, dejando atrás el modelo original, casi olvidado, de democracia como representación del pueblo soberano. Basta abrir un periódico cualquier día para encontrar ejemplos de nepotismo, favoritismo, corporativismo, insolidaridad, autoritarismo y diferencia de clases. En general, lacras de un sistema que se sostiene a base de parches y que, debido a la actual crisis, se pone de manifiesto con acciones que antes pasaban desapercibidas e incluso se justificaban, y que actualmente se disculpan con un encogimiento de hombros y la excusa de que “es el sistema menos malo”.
Es en estos tiempos cuando hace falta otro tipo de periodismo menos complaciente con el poder, el que pone en evidencia sus deficiencias y exige respuestas para las preguntas del pueblo. Y es sólo en ese marco donde puedo encajar la forma de entrevistar de Ana Pastor.
Pero hay contras, el peor, que puede ser escuela y espejo en el que mirarse para los nuevos periodistas. Todos sabemos que, en comunicación, copiar actitudes y modelos de éxito es una actitud normal y legítima si funciona. Pero también hay que dosificarlo. Que un/una periodista de una televisión local o regional tome el modelo de Ana Pastor puede implicar tanto su expulsión del trabajo, como la pérdida de un cliente, e incluso varios. Es decir, que Ana Pastor sea la hija lista de Mercedes Milá no significa que todos puedan permitírselo. De hecho, me pregunto cómo puede seguir aún en su puesto si ha tenido esa actitud desde que empezó en la profesión.
Vamos por fin con la entrevista a Mahmud Ahmadineyad. Resulta ser la única concedida a un medio occidental alineado con ese pandemonium llamado Estados Unidos, en un país no muy famoso precisamente por su democracia, y sí por su represión, radicalismo religioso, totalitarismo, y por juguetear con la energía nuclear para quién sabe qué fines (incluso puede que generar su propia energía). Al menos eso es lo que nos cuentan, veamos cómo es esta entrevista entre caperucita feroz y el lobo islamista.
Los hechos son los siguientes:
Ana Pastor comienza la entrevista con el pañuelo puesto y la termina con el pañuelo quitado
El tono es bastante agresivo en cuanto el presidente Ahmadineyad evade responder ciertas preguntas sobre Libia y Gadafi, a pesar de decir bien claro que el pueblo es soberano (03:30)
Ahmadineyad, reconoce la falta de libertad de la zona en conflicto y acusa a occidente de vender armas y apoyar dictaduras y pregunta si conoce a algún dictador en los últimos 100 años que no haya sido apoyado por Estados Unidos (11:13)
Ana (permítanme la familiaridad) responde que la que hace las preguntas es ella (13:03)
Ahmadineyad se pone a la defensiva diciendo que responderá lo que él considere y no lo que ella quiere oír (16:18)
Y la entrevista termina con un ‘sotto vivacce’ sobre la libertad en la propia Irán (22:23), la reclamación de Ahmadineyad de que les dejen en paz vivir su propia sistema, buscar su propia democracia, y que ni occidente ni Israel influyan en su pueblo (25:00)
Caperucita feroz se repliega y el lobo islamista no para de repetir que los españoles son sus amigos y que España tiene más en común con ellos que con los otros (700 años de Islam en España lo atestiguan)
Demos unos instantes para los aplausos, a continuación mi opinión
Para empezar, debemos respetar las costumbres de otros lugares aunque a nosotros nos resulten chocantes, básicamente para que se respeten las nuestras. Nadie se ríe de los gorros de piel rusos aunque nos resulten ridículos, ¿por qué habríamos de desafiar la norma iraní del pañuelo en su propio suelo? No sé a qué viene ese numerito de la periodista, aunque diga que no ha sido adrede.
El sistema “mosca cojonera” puede servir en España, ante políticos acostumbrados a la complacencia de los medios. Les deja fuera de juego y se quedan sin respuestas, como hemos visto en el vídeo de arriba. Pero en esta entrevista estamos ante un señor que es primer ministro de un país soberano y, al igual que demostró David Frost con Nixon (por poner un ejemplo conocido por la película, que por cierto recomiendo), o Martin Bashir con Lady Di y Michael Jackson, o Larry King ante cualquiera que le pusiera por delante, lo cortés no quita lo valiente. No hace falta ser agresivo para hacer una buena entrevista, sólo hacer las preguntas correctas.
Ahmadineyad se siente presionado y, lógicamente, se va por las ramas con su discurso aprendido sobre quién ha apoyado las dictaduras y le ha vendido armas a los dictadores en los últimos 100 años, quién está masacrando y esclavizando a los pueblos árabes en Israel y quién es occidente para inferir en la vida de su pueblo. Y así una y otra vez: la entrevista y el entrevistado se ha perdido en el minuto 11. Incluso cuando Ana le pregunta sobre las lapidaciones, torturas, represión homófoba, etc, que es donde le podría haber puesto en un verdadero aprieto por su doble moral de solicitar libertad al exterior y reprimir a su propio país. Estas son las preguntas que nos interesan, que deberían haberse formulado desde un principio y que, por supuesto, Ahmadineyad no responde.
Mi conclusión es que, a pesar de los aplausos generalizados, de ser una entrevista que podría haber hecho historia, se ha quedado en la típica entrevista en la que el protagonista es el periodista y no el entrevistado. No se recordarán las respuestas de Ahmadineyad ni quedarán para la historia, sólo tenemos el efímero "logro" de una mujer española con actitud desafiante que pretendió plantarle cara a un dictador, se quitó un pañuelo en un país donde la ley le obliga a tenerlo puesto y fue noticia durante un día.
Samantha Villar, otra aguerrida periodista
Pues ni tanto ni tan calvo. Nos guste o no nos guste, este señor está elegido democráticamente bajo la supervisión de sus partidos políticos sin observadores internacionales y aceptado por la oposición, exactamente igual que en España. En Irán hay un líder supremo elegido por una Asamblea de Expertos que ratifica las leyes, en España tenemos un rey que hace lo mismo pero nadie le ha elegido. Hay una constitución aprobada en referéndum en 1979 donde antes sólo había una dictadura de un tirano que gobernaba por mandato divino, la española es de 1978 y antes también gobernaba alguien "por Dios y por España". Hay un poder legislativo, ejecutivo y judicial separado que se vigila mutuamente, igual que en España, sólo que aquí los altos cargos del poder judicial los eligen los políticos. Se les acusa de tener presos a varios escritores contrarios al régimen de los que habría que ver sus escritos, el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo ha condenado a España a compensar a Otegui por su condena de un año de cárcel por injurias al rey.
Y seguiría, pero ya está bien. Dejo una pregunta en el aire, ¿qué nos hace mejores que Irán para pretender mirarles por encima del hombro? ¿Por qué aplaudir una entrevista que se ha caracterizado más por sus carencias que por sus logros?
PD: casi se me olvidaba. En elmundo.es, tan cachondos ellos, dicen que Ana Pastor se quita el velo en la portada:
Pero en el titular dicen que no es el velo, que es el pañuelo:
Según la RAE, en su segunda acepción, un velo es una "prenda del traje femenino de calle, hecha de tul, gasa u otra tela delgada de seda o algodón, y con la cual solían cubrirse las mujeres la cabeza, el cuello y a veces el rostro". Entonces, ¿en qué quedamos, velo o pañuelo? Ah, que queda mejor decir 'velo' en la portada, así lo asociamos a lo que nosotros entendemos popularmente por velo islámico:
Hace unas semanas, intentando entender dentro de mi ignorancia qué es en realidad el carnaval en Andalucía occidental para que mueva estas multitudes, congregue a las masas en teatros y paralice literalmente parte de la provincia de Cádiz, hice una extensa encuesta aprovechando la producción de un programa dedicado al carnaval. Dos respuestas se grabaron en mi memoria: “sueño de libertad” y “periodismo cantado”.
Primero, hay que aclarar que esta modalidad de carnaval es autóctona de Andalucía occidental. En Canarias también existen chirigotas o murgas, pero parece ser que no es lo mismo. Los disfraces inundan las calles, como en Venecia o Río de Janeiro, pero no es lo mismo. Se canta, se componen pasodobles, se atiplan voces y se reúnen las peñas, como en la periferia Madrid, pero sigue sin ser lo mismo. Se busca la risa, el desmadre y el encubrimiento como en Nueva Orleáns, pero no, no es lo mismo.
¿Y cuál es la diferencia? Pues ni idea, pero quizá escuchar al que es calificado como el mejor pasodoble de la historia del carnaval de Cádiz pueda ayudarnos a entenderlo.
“Periodismo cantado”, pero también reivindicación, queja y el alzamiento de la voz del pueblo hacia los gobernantes. Poco ha cambiado desde la prohibición del carnaval y su denominación eufemística de “fiestas populares”. También un bofetón sin manos a la pasividad andaluza y a las reivindicaciones sin fundamento de la política centralista regional.
Incluso metiéndose con el icono del supuesto “nacionalismo andaluz”, identificado en la figura de Blas Infante. Otro gallo cantaría si en el País Vasco existiera este tipo de carnaval, de “periodismo cantado”, y las voces del pueblo hablaran de fanáticos iluminados machistas, racistas y capillitas como Sabino Arana, en vez de mitificar su figura.
Doce años después de esta bofetada a la complacencia andaluza, la chirigota de Juan Carlos Aragón (que es la del mítico “pasodoble a Andalucía” que hemos visto antes con “Los yesterday”) nos devuelve a la realidad recuperando sus antiguos personajes y actualizándolos con “Los Antesdeayesterday”. Y de paso, escupiéndonos a la cara, recordándonos todo aquello que reivindicábamos de jóvenes y en lo que nos ha convertido una época de bonanza que ahora ya no está. Minutos 1:10 – 3:37
Yo he sabido evolucionar
Y es que hay que saber evolucionar
Que el principio de este “reallity”
Te valoren mantener, igual que recibir, incorporar, yeyé..
Yo creía en la igualdad
Hasta que por fin me divorcié
Y la pasta y el dinero y “to” se lo dieron a mi mujer, yeyé
Yo creía en la solidaridad
Pero ahora que estoy currando
Mis colegas se han ido al paro y me siento muy solo trabajando
Yo creía en la lucha del trabajador
Hasta que me apunté en comisiones
Y ahora me rasco los cojones como nada más que me los rasco yo, yeyé
Yo creía en la justicia social
Hasta que imputaron a Garzón
Y ahora me paso por los huevos enterita la constitución
Yo creía en la unidad latinoamericana
Hasta que salí con el Subiela en la República Gaditana
Y no veas la que me dio Juan Carlos con el Araka la kana
Yo estaba en contra del capitalismo
Y a favor del socialismo
Hasta que llegó el socialismo y me di cuenta que era lo mismo
Yo creía en el sexo libre
Hasta la cabalgata del orgullo gay
Que me cogió un americano con bigote y me dio la del tigre, yeyé
Yo creía en las drogas
Porque era espiritual
Pero ya no, no se ha puesto cara la droga “ni ná”, “ni ná”
Yo creía en la revolución
Hasta que escuche a “Los ángeles caídos” y me hice de Aragón (el autor)
“Periodismo escrito”, que no ha pasado a la final, no se sabe si por el espíritu buenrrollista que nos ha invadido de repente o por miedo a ser demasiado valientes. El mismo entrevistado que me definió el carnaval como periodismo cantado, ha tenido la osadía de disfrazar a su comparsa de cura que pierde la fe por la perversión de la Iglesia, en la tierra de la doble moral, los capillitas y las procesiones de Semana Santa. Con dos cojones. Tampoco ha pasado de semifinales en ningún concurso.
¿El carnaval es periodismo ciudadano, esa definición de la que huyen últimamente los profesionales temerosos del Internet 2.0? Yo digo que sí, y que las chirigotas no sirven sólo para reír.
Es alucinante cómo se han organizado en Egipto para luchar por su libertad. Está claro que esto no se quedará sólo aquí y en Túnez, ya empiezan a brotar embriones de protestas en otros países, en los que el absolutismo medieval en el que se veían atrapados comienza su canto del cisne.
Los países árabes están despertando de su letargo medieval (la Hégira sucedió en el 622 de nuestra era, ahora están en el 1488) y comenzando su propio renacimiento. ¿Y occidente qué hace? Mantenerse alerta, preocupado por las fluctuaciones del precio del crudo, dando cobijo a sus protegidos y esperando para imponer su democracia.
Este post me sirve también para afirmar mi asombro por el nivel de civilización en estos países plutocráticos donde la gente se echa a la calle a defender su libertad. La cadena Al Jazeera comparte sus contenidos con Creative Commons, quizá porque les preocupa poco la guerra de audiencias y derechos, y quieren que se vea lo que sucede en todo el mundo.
Tenemos suerte de ser testigos de estos hechos prácticamente en tiempo real. Poco importa si la chispa la encendió Wikileaks, se propagó por FaceBook y explotó en los smartphones. Islandia es un ejemplo de revolución occidental moderna, promovida a través de golpes de cacerola: un país harto de que le tomen el pelo, que los mismos que les han arruinado les convenzan de que les van a sacar de la crisis.
Algo está cambiando en el mundo. Esta revolución no es sinónimo de sangre, fuego y ruido de sables, hay otras maneras de cambiar el mundo. Leído hoy en twitter:
Occidente repite el error de Túnez: no sabe quiénes son los buenos. Fácil: los buenos son siempre los que defienden la libertad
Actualizado a 31 de enero: sigue siendo emocionante
Hoy vamos a hacer un pequeño ejercicio de integridad periodística.
Supongamos, Dios no lo quiera, que un alto cargo de unaimportante entidad financiera con beneficios récord incluso en medio de una crisis como la que estamos sufriendo, es salpicado por algunas acusaciones de estafa procesal y acusación falsa, y, 17 años después, escondenado a abandonar su cargo e inhabilitado para ejercerlo en cualquier otro sitio. Es decir,es declarado culpable de un delito.
Obviamente, en cualquier país, esto sería la carnaza de cualquier medio de comunicación que se precie de llevar tal nombre. Incluso, con la que está cayendo, sería un símbolo, un cabeza de turco tipo Madoff al que acusar de todos los males que asolan el estatus del mundo occidental.
No es así en España, este país de prensa independiente y plural que presume de libertades frente a las tiranías del absolutismo yanki. Dos días desde que saltó la liebre de la noticia de la sentencia a favor de condenar alseñor Alfredo Sáez, a la sazón consejero delegado del Banco Santander, ysólo encuentro meras reseñas puntuales y descuidadas en las ediciones digitales de los primeros periódicos españoles. Pondría capturas de pantalla, pero ¿para qué, si no sale? La referencia en El Mundo enlaza a su sección de pago Orbiyt, la de El País enlaza alacto de chulería de permanecer en el cargo hasta que se pronuncie el TC (nota, por cierto, sin firma), unbreve en el ABC con más de 24 horas sin actualización, etc etc. Sólo Público da un poco más de la escasa información disponible, alaportar datos de archivo sobre otras condenas y condenados.
Bien, ¿qué hemos aprendido hoy? Fácil, que los contratos por publicidad son muy jugosos e inclusolas declaraciones de la mujer de alguno de los protegidos de la entidad pueden ser incluso más interesantes periodísticamente que la noticia sobre la misma entidad. Eso sin contar que seguramente la industria detrás de estos medios de comunicación es cliente o servilista de la susodicha entidad financiera.
Corren tiempos extraños para la independencia periodística, hamijos. Leo en Paper Papers que el problema es la exclusiva queEl Mundotiene con esta noticia. No sé yo si el problema es sólo éste.
Dicen que las casualidades no existen, que todo pasa por algo. Puede que sí, puede que no. Lo que sí se ve de vez en cuando es una especie de “destino poético” basada en las casualidades o, qué demonios, el destino.
Gabrielle Giffords es una congresista de los Estados Unidos, tristemente famosa en estos tiempos por haber recibido un disparo en la cabeza por un chico fuera de sus casillas en Tucson, Arizona. Ella de momento ha sobrevivido; seis muertos no pueden decir lo mismo.
A pesar de ser miembro del Partido Demócrata y defensora de lareforma migratoria, la investigación concélulas madrey lasenergías alternativas (es decir, ser moderadamente progresista), Gabrielle Giffords también es una defensora de la Segunda Enmienda de la Constitución norteamericana. Y también de ser la orgullosa poseedora de una Glock 9 milímetros y jactarse de “ser buena disparando”. Como quien dice tener haber reventado el récord del Gran Turismo, ahí es ná.
Desgraciadamente, el sentimiento yanki por la posesión de armas es algo educacional, que, a pesar de las denuncias por todas partes y la locura colectiva en los USA (que no se produce en Canadá, a pesar de existir más armas en circulación) es difícil de arreglar. Los motivos, los explica estupendamente Michael Moore en su corto dentro del magnífico documental “Bowling for Columbine”.
El “destino poético” lo encontramos en dos vertientes. Una, en que Gabrielle Giffords fue abatida por una Glock 9 milímetros como la que presumía tener. Arma que, por cierto, ha aumentado sus cifras de ventas desde el atentado. Dos, en que una semana después del atentado, la orgullosa Feria de Armas 'Crossroads of the West' celebra su congreso anual en Tucson, Arizona. Mientras tanto, los empleados municipales se afanan en limpiar los restos de sangre y masa encefálica seca del suelo del supermercado donde ocurrieron los hechos.
¿Se han vuelto locos? ¿Buscan aprovechar mediáticamente el suceso para aumentar su popularidad? No, no es necesario. En realidad la feria estaba prevista desde mucho antes, los asesinatos parecen una salvaje performance involuntaria para reventar las taquillas.
Un país del primer mundo, que es cabeza de guía para todo el mundo occidental, no sólo económicamente sino cultural y militarmente, se permite el lujo de defender el derecho a tener armas (uno de cada cinco norteamericanos tiene una) y ser mucho más laxo con la obligación de la educación (también tiene una tasa de analfabetismo cercana al 5%).