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A todos nos llega la hora. Esta es una verdad incuestionable que Steve Jobs conocía muy bien, desde que en 2004 se le diagnosticara un cáncer de páncreas. Hoy, este mal llamado “genio”, ha fallecido a los 56 años.

Nos encanta poner etiquetas a para entender el porqué de las acciones de los grandes. Supongo que al llamar a alguien “gurú, visionario, genio”, le etiquetamos de forma que sepamos cómo es, sin pensar que de esta forma limitamos completamente la magnitud de su vida, sus acciones y su obra.


Digo que Jobs no era exactamente un genio porque en realidad él no estaba fuera de la realidad. Al contrario, tenía los pies bien en el suelo. Parafraseando un lema que me gusta mucho (y aplico desde hace años), “los pies en el suelo y la cabeza en las nubes”. Por eso a él le gustaba únicamente una etiqueta para definirse: “empresario”.


Jobs era adoptado (un tuit que me ha hecho pensar mucho: “Piensa que no tendrías iPad, IMac, iPhone o iPod si la madre de Steve Jobs hubiera abortado”), hizo prácticas de verano con 12 años en Hewlett-Packard (donde conoció a su amigo de la infancia, Wozniak), sólo fue 6 meses a la universidad (aunque seguiría acudiendo como oyente, sobre todo a clases de caligrafía, lo que le dio conocimientos suficientes sobre fuentes), ganó dinero vendiendo latas vacías y comiendo en comedores sociales, trabajó como programador en Atari (colaborando con el juego Breakout), viajó a la India, probó el LSD y se hizo budista...

Todo esto, antes del APPLE I, es decir, antes de los 21 años.


Pero volvamos a la etiqueta de “empresario” y tomemos su obra desde ese punto de vista. Como empresario, en 1976 creó Apple con la ayuda de su amigo Steve Wozniak, que planteó la idea a la empresa en la que trabajaba, Hewlett- Packard de crear un ordenador personal para el ciudadano común, idea que rechazaron con un “¿Para qué quiere la gente un ordenador?”.


Desmitifiquemos esta historia. Jobs y Wozniak crearon Apple con apenas 21 años en un garaje. En realidad dieron forma legal a su creación, el APPLE I, para poder comercializarlo. En ese tándem, Jobs era el vendedor y Wozniak el verdadero genio que hizo realidad las especificaciones del ordenador perfecto (perfecto para la época). Vendieron 200 unidades de un ordenador con carcasa de madera hecho a mano. ¿Os lo creeis?

Jobs y Wozniak con sus Apple I y Apple II en 1977
Por cierto, se dice que el famoso logo de la manzana mordida viene del sello 'Apple' que usaron los Beatles entre muchas teorías. De hecho, hubo un juicio sobre ello. Ignoro cuál es la correcta, pero me encantaría que la real fuera la de Turing, padre de la computación moderna, que murió envenenado por una manzana, al más puro estilo Blancanieves.

El APPLE II salió al mercado en 1977 con no pocas dificultades, y con la ayuda económica de un inversor retirado llamado Mike Markkuka, que aportó 250.000 dólares de la época para la creación de este nuevo concepto de computadora, en el que las especificaciones incluían portabilidad, empaquetamiento, refrigeración, etc. Conceptos estéticos que se habían descuidado hasta el momento en pro de la funcionalidad.

Ahora bien, cómo un jovenzuelo de 22 años puedo convencer a este experto inversor curtido en mil batallas en el parquet de Wall Strret para que se dejara parte de su fortuna en un proyecto con escaso mercado, es algo que sí pertenece a la leyenda de Steve Jobs.


A partir de aquí, el resto es historia, una historia que se mitificará y con la que vamos a convivir durante mucho tiempo. En 1981, el amigo del alma y compañero de Jobs, Wozniak, tiene un accidente de avión y pierde la memoria a corto plazo, sin recordar apenas nada de lo que había ocurrido en los últimos años. Eso sí, dejó como legado el periférico más usado de la corta historia de la informática: el ratón. Durante su recuperación, Jobs se queda solo, lo que no le impide convertirse en el millonario más joven de la época en 1982, apareciendo en la portada del Times con 26 años. Hubo un Zuckerberg antes de Zuckerberg.


Le expulsaron de su propia compañía en 1985 por el fracaso del Apple Lisa, haciéndole vender todas sus acciones, aunque conservó una simbólicamente. Como buen empresario, además, con financiación suficiente, huye hacia delante, y en 1986 compra a Lucasfilms por 10 millones de dólares una empresa subsidiaria llamada Pixar, especializada en un concepto futurista: la animación por ordenador. En 1988, Pixar ganaría el Oscar al mejor corto por Tin Toy, y llegaría a un acuerdo con Disney para producir y distribuir sus obras.


Por otro lado, Jobs, con Ross Perot (el millonario que financió el rescate de los diplomáticos atrapados en la embajada norteamericana durante la revolución de los ayatolláhs en Irán, y candidato independiente a la presidencia de EEUU en 1992 y 1996) funda NeXT Computers junto a varios compañeros de Apple, con una inversión de 7 millones de dólares. La innovación de esta compañía fue su programación orientada a objetos y entorno de desarrollo, especificaciones tan expertas que tuvo problemas económicos al vender muy pocas unidades.


El 6 de agosto de 1991, día del nacimiento de Internet tal y como lo conocemos hoy, el primer servidor web de la historia fue puesto en funcionamiento. Era un NeXT, usardo por Tim Berners-Lee en el CERN, que gracias a su entorno de desarrollo integraba el protocolo http, el hipertexto html y el sistema de localización de objetos url, creando así la World Wide Web o WWW.

Anuncio de la compra de NeXT por Apple
En 1997, Apple compra NeXT y Jobs consigue volver a la compañía que él fundó con cargo de director interino, para remontar la mala racha que la empresa estaba pasando. Su sueldo era de un dólar al año, supongo que en representación de la acción simbólica que no vendió cuando se fue de Apple en 1985. Sus innovaciones, de nuevo, no fueron técnicas sino empresariales, haciendo lo que ninguno de los que tuvieron su cargo durante los 10 años que estuvo fuera de la compañía se atrevieron a hacer. Se puso de acuerdo con su archienemigo Microsoft para cancelar la disputa del entorno gráfico MacOS y Windows, y de paso consiguió que la compañía enemiga inyectara dinero a cambio de un 4% de las acciones y el entorno Office para Mac. Canceló las licencias de aplicación del sistema operativo de Mac para otros fabricantes, quedándoselas en exclusiva y convirtiendo sus dispositivos en entornos cerrados. Atajó la eterna incompatibilidad de los microprocesadores Motorota e Intel, aplicando la tecnología x86 de ésta última en sus ordenadores.

Movimientos arriesgados que, a priori, no contaron con la aceptación de los accionistas, pero que dieron resultados. A la vista está. Su modelo de negocio con la música digital iTunes resultó todo un éxito al crear la necesidad con sus iPods, desbancando el sueño de libertad de Napster. Y, lo que es más importante, generalizó y normalizó el concepto impensable de que hay que pagar por disfrutar de las aplicaciones intangibles. Con este concepto, se introdujo en la telefonía móvil con el iPhone, abrió el mercado de las tablets con el iPad, amplió al público el Cloud Computing con el iCloud…
Evidentemente, dejó un reguero de enemigos por el camino, pero, como se está demostrando, enemigos empresariales, ya que defendió su compañía con uñas y dientes hasta el final y era causa de admiración allá donde puso su mirada empresarial:
·        Bill Gates: “Echaré de menos a Steve inmensamente”
·        Samsung: “El espíritu innovador y los logros de Jobs serán siempre recordados por todo el mundo”
·        Google: “Siempre tuvo la capacidad de decir en pocas palabras lo que deberías estar pensando, antes de que lo hicieras”
·        Zuckeberg: “Gracias por enseñarnos que lo que se crea puede cambiar el mundo”
·        Pixar: “Steve nos dio la oportunidad y creía en el sueño loco de hacer películas animadas por ordenador”
·        Wozniak: "Es como cuando murió John Lennon o JFK... No pienso en nadie más" 

Con Jobs fallece también un concepto innovador: el primer publicista de su compañía y del producto que vendía era el consejero delegado, la imagen de marca, el marketing. Veo extremadamente complicado que este concepto sobreviva en su compañía sin él, sobre todo después de la decepcionante primera presentación que ha hecho su sucesor, Tim Cook, imitando el estilo de Jobs sin su carisma, del nuevo iPhone 4S. Su público espera más, espera cambiar conceptos, revolucionar la industria en cada nuevo producto, y eso sólo lo sabía vender Steve Jobs. El tiempo lo dirá.

La estética de Jobs perdurará con el tiempo. No tardaremos en ver su imagen iconográfica en las carpetas de los estudiantes, los fondos de pantalla, o incluso los avatares de los usuarios. Su aspecto informal, con jersey de cuello alto, vaqueros y zapatillas, su aire bohemio, extremadamente delgado con barba descuidada y con gafas redondas de intelectual, estaba cuidadosamente estudiado, muy lejos de las presentaciones formales de traje y corbata, aunque extremadamente divertidas e impresionantes, de los años ochenta.
En 1984, coincidiendo con el año del famoso libro de George Orwell, 
se presenta el  Macintosh, el primer ordenador personal a color de la historia. 
Este spot, dirigido por Ridley Scott, supuso una revolución contra 
las rígidas normas establecidas de las industrias tecnológicas. 
Futurama también hizo su parodia.

  La fantástica presentación del Macintosh en 1984.
Merece la pena verlo

Steve Jobs era un genio, sí, pero un genio empresarial, la etiqueta con la que más se identificaba. La legión de fanboys de los productos Apple, que transmiten el concepto cool de modernidad, moda, juventud y frescura (comprar una idea para identificarse con ella, la esencia de la publicidad) se han quedado hoy huérfanos, y tengo mis dudas de que este concepto sobreviva tal y como lo conocemos actualmente. Apuesto por una reestructuración de la compañía, tanto en imagen como en dispositivos, ya que el Apple actual es Steve Jobs. Si no sufrirá el efecto Betamax, un producto sensiblemente mejor y, por tanto, más caro, que fracasa estrepitosamente por una mala gestión de comunicación, de posicionamiento o de precio (las ‘4 p’ del marketing).

No nos engañemos: sin Jobs, los productos Apple ya no son cool. Con él se ha ido también el inicio de la nueva era de las compañías tecnológicas.


Hay muchas lecciones que podemos aprender de Steve Jobs. El famoso discurso en la Universidad de Stanford debería ser de visionado obligatorio como motivación a la hora de emprender un negocio.

Pero hay algo que no he escuchado aún. Steve Jobs fracasó estrepitosamente en numerosas ocasiones. Pero se repuso y comenzó de nuevo en otras tantas ocasiones. En Europa, concretamente en España, esto jamás hubiera sucedido ya que si no triunfas enseguida te ponen la etiqueta de perdedor, etiqueta que tú mismo te crees. Sin embargo, en Estados Unidos te conviertes en un gurú, en un visionario adelantado a tu tiempo. Silicon Valley está poblado de pequeños genios innovadores que han fracasado, pero que con tenacidad y trabajo han vuelto a resurgir, contratados por compañías que alimentan el espíritu emprendedor y autodidacta de sus trabajadores para ser los número uno en su ámbito.

El escritor Og Mandino lo definió muy bien: "Aquel que nunca ha fracasado es porque nunca ha intentado nada". Jobs lo sabía y consiguió reinventarse en numerosas ocasiones, aún cuando podría haberse retirado, millonario, antes de los 30. Muchos le tacharon de loco, seguramente de iluminado y de cosas mucho peores, pero ese es su legado:
"Mantente hambriento e inquieto" Steve Jobs

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Los lunes


En este blog no suelo hablar de televisión, aunque sea mi pasión y, de vez en cuando, mi modo de vida. Es lamentable comprobar que últimamente no veo fórmulas novedosas ni estoy aprendiendo métodos ni formas nuevas. Pero es indudable que las series están viviendo una edad de oro, en parte gracias a la durísima competencia de la HBO, en parte porque en España parece que empezamos a superar nuestra comedia costumbrista (que no viene nada mal para reírnos de nosotros mismos). Pero el público reclama más.

Las dos series españolas que me han dejado con la boca abierta este año, "¿Qué fue de Jorge Sanz?" y "Crematorio", ambas producidas por Canal+, sin tener nada que ver entre ellas, simplemente copiando las estructuras de series previas ("Curb your enthusiasm" la primera, "Los Soprano" la segunda) y, sobre todo, no tomando al espectador por retrasado mental, han conseguido ser un éxito soterrado, las series que todo el mundo quiere ver.

Algo habrá influido también que se haya aplicado  la fórmula de la televisión inglesa de hacer 6 capítulos excepcionales por temporada en vez de tropecientos capítulos alargados hasta la saciedad, con tramas a veces absurdas, a veces innecesarias para que la serie avance, e incluso personajes metidos con calzador. Las series como Lost/Perdidos contienen demasiados MacGuffins, demasiados cliffhangers, demasiados saltos de tiburón por tanda de capítulos, aunque la serie que se lleva la palma en este tipo de manipulaciones siempre será "Prison break".


Pero reconozco que mi debilidad es "House", no sólo por el actor de enorme talento (a mi parecer, uno de los mejores y más versátiles actores ingleses, cómo no, de la corta historia de la televisión), al que sigo desde "A bit of Fry and Laurie", sino por la trama general de la serie, la evolución del personaje y de los secundarios a su alrededor

Cuál fue mi sorpresa cuando, en el capítulo 15 de la tercera temporada (3x15, para entendernos), me encuentro con esto:



¡Los Bottom Rats versionados por Hugh Laurie! ¡Allá donde esté Bob Geldof que se levante y ande!

"I don´t like mondays" fue un éxito espectacular allá por 1979, con la intervención de un rotundo piano y una excelente composición de armonía vocal. Una canción que me lleva persiguiendo desde hace mucho tiempo y no ha perdido ni un ápice de fuerza en 30 y pico años. Lo que no se suele conocer es que esta canción tiene una terrible historia detrás, una historia que a día de hoy, con nuestra anestesia informativa, nos puede parecer similar a otras muchas, pero no por ello deja de ser terrible.

Lo que sigue está sacado de diversas fuentes. Viendo que no encontraba ninguna traducción que me cuadrara con el sentido de la letra, la he traducido yo. Los posibles errores de interpretación también son míos.
The silicon chip inside her head gets switched to overload
El chip de silicio que ella tiene en la cabeza se está sobrecargando

And nobody’s gonna go to school today
y hoy nadie va a ir a la escuela

She’s gonna make them stay at home
ella va a hacer que se queden en sus casas.

And daddy doesn’t understand it. He always said
Y papi no lo entiende, él siempre dijo

she was good as gold And he can see no reasons
que ella era buena como el oro. Y él no ve razones

‘Cos there are no reasons. What reason do you need to be show-ow-ow-ow-own?
porque no hay motivos. ¿Qué motivos necesitas mostrar?

Brenda Ann Spencer nació en San Diego, California (Estados Unidos), el 3 de abril de 1962. Todas las crónicas del momento destacan la impoluta reputación de su familia. Pero bajo la fachada de típica familia de clase media americana, los Spencer ocultaban un historial de malos tratos y vejaciones infantiles.

En las navidades de 1978 la banda sonora de la Brenda Ann Spencer de 16 años era el “Outlandos D’Amour”, el primer disco lanzado, tan sólo dos meses antes, por un grupo británico recién constituido llamado “The Police”. La rebelde adolescente (¡cómo si no!) por el día daba la espalda su padre. Pero, en contra de su atrofiada voluntad, le abría su lecho por las noches. "Roxanne" y "So lonely" retumbaban en su cabeza mientras se consumaba el incesto, acrentando la enajenación de Brenda Ann. La música ayudaba a aumentar su desdicha, mientras, seguramente, negociaba su venganza con el diablo.

Esas navidades pidió a su familia una radio de regalo para poder escuchar su música favorita con el nuevo modelo de radio fórmula. Su padre, demostrando saber qué era lo mejor para su hijita, le regaló un flamante rifle semiautomático del calibre 22.

Tell me why I don’t like Mondays (3 bis)
Dime por qué no me gustan los lunes.

I wanna shoo-oo-oo-oo-oo-oot the whole day down
Quiero disparar durante todo el día

La fría mañana del lunes 29 de enero de 1979, Brenda despertó de su rutina habitual para crear ella misma un infierno. Nada estaba calculado ni premeditado, en sus propias palabras, "simplemente era un lunes cualquiera".

A primera hora, Brenda se parapetó en la ventana de su salón con vistas directas a la escuela primaria Grover Cleveland (su propia escuela) y buscó la solución a su aburrimiento. La adrenalina fluiría.

Al otro lado de la calle, el colegio abría sus puertas y recibía a una marabunta de niños. En ese momento sólo dos adultos se encontraban a las puertas de la escuela: el director del colegio Burton Wragg, y el celador Mike Suchar

The Telex machine is kept so clean And it types to a waiting world
La máquina de fax está guardada tan limpia. Y el mundo está a la espera de lo que diga

And mother feels so shocked Father’s world is rocked
Mamá se siente tan impresionada, y a papá se le viene el mundo abajo.

And their thoughts turn to their own little girl
Y sus pensamientos giran al rededor de su niñita

Brenda Ann tenía buena puntería, se reía mientras disparaba. Las balas volaban sin dueño ni destino. Sí, la adrenalina fluía por fin.

Uno de los primeros heridos fue Chris Stanley, un niño de 9 años que perdió un trozo de corazón, pero salvó la vida gracias a que el director Wragg paró los disparos con su cuerpo. El celador Mike Suchar intentó asimismo proteger al director Wragg con su propio cuerpo. La policía acudió rápidamente, pero Brenda Ann se atrincheró en su casa. El incidente inició un sitio que duró seis horas, al final de las cuales pudieron apresarla.

Sweet 16 ain’t that peachy keen
Los dulces dieciséis no son tan buena edad

Now that ain’t so neat to admit defeat
y no, no es tan sencillo admitir la derrota.

They can see no reasons ‘Cos there are no reasons
No le encuentran motivos porque no hay motivos:

What reasons do you need? Oh Oh Oh Oh
¿qué motivos necesitas?

Brenda Ann hirió a ocho niños y a un oficial de policía, asesinó al director de la escuela Burton Wragg y al guarda Mike Suchar, quienes pagaron con la vida su aburrimiento.

Además, dejó una huella indeleble en la tranquila comunidad, consternó a la opinión pública norteamericana y marcó para siempre las vidas de aquellas familias.


Tras su captura, durante el interrogatorio, le preguntaron el porqué de su acción. Brenda Ann se encogió de hombros y respondió: "No me gustan los lunes. Sólo lo hice para animarme el día. No tengo ninguna razón más, sólo fue por divertirme. Vi a los niños como patos que andaban por una charca y un rebaño de vacas rodeándolos, blancos fáciles".

Tell me why I don’t like Mondays (3 bis)
Explícame por qué no me gustan los lunes.

I wanna shoo-oo-oo-oo-oo-oot the whole day down
Quiero disparar todo el día.

Brenda Ann Spencer fue declarada culpable de dos asesinatos y asalto con arma mortal, y condenada a cumplir treinta años de prisión en una institución para mujeres en Corona (California).

Durante todo este período el comportamiento de Brenda ha sido extremadamente enigmático. El diagnóstico de su patología ha ido confirmándose con el tiempo:
“[…] Incapacidad para lidiar con el estrés y una inclinación desmesurada a actuar con ira.” (Richard Sachs, fiscal de distrito adjunto del condado de San Diego).

Algunos incidentes, la falta de arrepentimiento y sensibilidad, y su expediente, han evitando una y otra vez las revisiones a su pena y que se le otorgue la libertad condicional. La junta de libertad condicional le negó tres veces su libertad por unanimidad.

Daniel Joseph Feeney, fue uno de los muchos "simpatizantes del morbo" que intercambió correspondencia con Brenda Ann. A finales de 1988 reveló unos dibujos que le había mandado la reclusa. Esclarecedora prueba del estado mental de Brenda Ann. Tras dejar de escribirle y negarle a Brenda Ann el matrimonio, ésta se escarificó el pecho con un clip al rojo las palabras PROUD (orgullo) y COURAGE (valor).

En enero de 2009 ha expirado su última revisión.


And all the playing’s stopped in the playground now
En el patio, ya nadie está jugando.

She wants to play with her toys a while
Ella quiere jugar un rato con sus cosas

And school’s out early and soon we’ll be learning
Y hoy salimos antes del colegio, y pronto estaremos aprendiendo

And the lesson today is how to die
Y la lección de hoy es “Cómo morir”

And then the bullhorn crackles And the captain tackles
Y el megáfono crepita, y el capitán ataca

With the problems and the hows and whys
Con los problemas y con los cómos y los porqués

And he can see no reasons ‘Cos there are no reasons
Y él no ve motivos, porque no hay motivos.

What reason do you need to die, die? Oh Oh Oh
¿Qué motivos necesitas para morir?

Sólo un mes después de la tragedia, Bob Geldof estrenaba con su grupo, los Boomtown Rats (el primer grupo irlandés de la historia en conseguir el número 1 en las listas del Reino Unido en 1978 con "Rat Trap"), en el teatro Fox de San Diego, la famosa canción inspirada en los hechos. Inmediatamente fue número uno en el Reino Unido y en 32 países más, pero en los Estados Unidos fue censurada, negándose la promoción por "motivos educativos".

Treinta y pico años después, los que recuerdan este desgraciado incidente aún se plantean muchas preguntas:
- Si Brenda Ann tenía tan buena puntería, ¿por qué sólo dos muertos en 6 horas?
- ¿Qué pasó con el padre que abusaba de ella? ¿Por qué ninguna crónica de la época habla de ello?
- ¿Cómo es que no la condenaron a la pena de muerte?
- ¿Por qué no se ha descrito su patología, si es el motivo para que siga viva?
- Como sociópata, ¿por qué está en una cárcel y no en un psiquiátrico?
- ¿Cuánto ganó Daniel Joseph Feeney con la divulgación de la correspondencia y las obras de Brenda Ann?
- ¿Por qué las autoridades yankis censuran los MacGuffins de los asesinos ("I don't like mondays" en este caso, "El guardián entre el centeno" en el caso del asesino de John Lennon) y se jactan de sus acciones bélicas estatales?
- ¿Por qué Bob Geldof, el samaritano de las sandalias de oro, quedó maldito desde entonces, a pesar de sus iniciativas como el Live Aid, y, a pesar de ello, nunca se le ha comparado con Bono?



Cuando escucho la manida frase "no me gustan los lunes" no puedo evitar recordar esta historia y las consecuencias de que, a pesar de una educación normal, unos cínicos valores limitadores tienen como consecuencia desgracias como esta. Cuando las personas nos limitamos a nosotros mismos, no queremos ver más allá de lo inmediatamente satisfactorio, nos ponemos barreras para construir nuestra propia felicidad y hacer felices a los demás, limitamos nuestra visión de los que nos hace, o nos puede hacer feliz... Entonces creamos monstruos o, como en el caso de Brenda Ann, o en el peor de los casos, nos convertimos en uno de ellos.

Personalmente doy gracias a los lunes. Sin ellos no existirían los viernes.

Fuentes:
Kurioso's weblog
Escrito con sangre

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Periodismo digital

Los lugares alejados de todas partes son el sitio ideal para que los que viven en la vorágine de las grandes ciudades busquen este tipo de rincones para evadirse de su realidad. Esto sirve tanto para lo bueno como para lo malo. Durante el verano la costa de Huelva se llena de un turismo necesario (aunque muy mejorable) que invade cada rincón de la realidad onubense costera. Pero, pasados estos meses, el “encanto” de la lejanía de Huelva es también un factor de atracción para convocar reuniones profesionales en las que reflexionar.

Los pasados 15 y 16 de septiembre, la UNIA (Universidad Internacional de Andalucía) ha cedido sus instalaciones para que la APDA (Asociación de Profesionales de la Información de Andalucía) organicen el III Congreso Andaluz de Periodismo Digital con el título “La relación del cuarto al quinto poder (de los medios a los usuarios)”.

El congreso, básicamente, ha consistido en una profunda reflexión sobre la figura del periodista en la situación actual, tanto desde el aspecto ético como el práctico, pasando por el uso que actualmente se le da a la tecnología. Me ha gustado especialmente el ambiente de humildad y preocupación por el futuro de la profesión periodística, teniendo en cuenta que el auge de la tecnología (smartphones) ha provocado que a cualquier información se le denomine “periodismo”, aunque ni contextualice, ni explique, ni contraste fuentes.

En definitiva, no ha hecho falta un estadio olímpico para albergar el habitual ego del periodista, ya que la realidad actual (despidos, ERE, etc) ya ha servido de cura de humildad para la profesión. Crónicas ya hay muchas (y más y más), hubiera sido reiterativo hacer las mías, así que preferí usar la tecnología avanzada más a mano (una cámara de fotos de hace 4 años, la calidad de vídeo de mi móvil es insufrible) para preguntar ciertas dudas a los asistentes al acto. Este es mi punto de vista sobre el congreso y los aspectos más destacados del mismo. No están todos los que son, pero son todos los que están.

Lo primero que me llamó la atención (positivamente) es que el propio presidente de la Asociación de la Prensa de Huelva, Rafael J. Terán, reconociera un panorama tan negro, dejando a un lado los hipotéticos servilismos que se suelen tener a las fuentes de financiación de los medios, y hablando de la precariedad laboral real. Le pregunté, obviamente, sobre la salud de la comunicación en Huelva y el desprestigio del personal técnico, cuestiones que se pueden extender a los profesionales del resto del país.


"Los medios onubenses están viviendo una situación de confusión y escasa adaptación a la realidad tecnológica y social que estamos viviendo, y necesitan salir del impass en el que ahora lo que prima es la estabilidad y rentabilidad por encima de la calidad del trabajo"

Saliendo de la comunicación local, me encontré con Paco Torres, con quien ya coincidí hace un año en otras jornadas, y con quien tuve en su momento una discusión ateniense sobre la coherencia de unir perfiles privados y profesionales en redes sociales (mi opinión al respecto es que es más conveniente separarlo, por propia salud personal, ya que lo que yo haga en mi vida privada y quiera compartir con quien yo quiera no es de dominio público, por insignificante que sea mi vida virtual; mi vida profesional pertenece a otro perfil, que vendo de otra forma. Por supuesto, es mi opción). Paco, perteneciente a Efecto Global, me dio su opinión sobre la forma en la que se consume la información a través de la redes sociales, y la influencia (feedback) de este consumo en los medios.


"Los ciudadanos consumimos la información que nos recomiendan, lo que condiciona el acceso a la información. La portada del periódico tiene menos importancia y tiende más a la viralización"

En la ponencia en la que habló Elsa González, presidenta de la FAPE (Federación de Asociaciones de Periodistas de España) se dijo que el futuro del periodismo pasa por la multifuncionalidad. Durante años he soportado el analfabetismo tecnológico de los periodistas (con límites puntuales de incluso apagar un ordenador desenchufando el cable de alimentación) y, lo que es peor, la falta de ganas por aprender. Así que esta reflexión me alegró bastante, aunque sin duda está condicionada por los datos: los grandes periódicos (El Mundo, El País, ABC) han reducido su plantilla un 50% en los últimos 7 años y el 42% de sus periodistas son “colaboradores” (lo podemos ver en este enlace). Es decir, adaptarse o morir profesionalmente.

Pero hay datos peores. El 68% de los profesionales reconoce que abusa de las fuentes anónimas y el 93% que no contrasta la información (datos de 2009). Dentro de la función periodísitica teórica de proteger la libertad y la la dignidad del ciudadano, además de controlar el poder, estos datos nos llevan a la conclusión de que el rigor del periodismo actual deja mucho que desear. Sin embargo, a pesar de recurrir constantemente a él, se sigue manteniendo que las redes sociales, los blogs y el término acuñado recientemente, “periodismo ciudadano”, no es periodismo.

Personalmente, reconozco que me daba la risa cuando pensaba que estas entrevistas eran para un blog particular insignificante. Pero bueno, quizá después de más de 10 años de auge de los blogs sea hora de empezar a dignificar esta vía de comunicación. Medios como el Huffington Post no hubieran ni soñado estar donde están sin el trabajo anónimo de los bloggers.

Nadie mejor que Juan Luis Sánchez, cofundador de Periodismo Humano, como ejemplo de periodismo adaptado a la nueva realidad: realidad no supeditada a las fuentes de financiación y uso de la tecnología para ejercer la profesión. Le pregunté sobre la influencia de este “periodismo ciudadano” en la revolución actual de la profesión y su posible futuro.


“Hemos pasado de un sistema en el que los medios vigilaban a los poderes, a otro en el que nos hemos dado cuenta de que los medios son tan poderes como los poderes y los ciudadanos pueden exigir a los medios”.

Esta frase tiene especial importancia tras lo sucedido en España en los últimos meses, con el 15M y la bochornosa cobertura que se dio desde los medios de comunicación. En el blog ya he dado cuenta suficiente de la misma, pero donde se vivió con real indignación fue en la Puerta del Sol de Madrid. El único medio que realizó cobertura desde el principio fueron, además de los miembros de Periodismo Humano, el equipo de 20 Minutos. Virginia Alonso, perteneciente a éste último, reconoció las carencias de la cobertura y la necesidad del uso de las nuevas tecnologías para realizarla. Textualmente, reconoció que “nos pilló con el culo al aire, los periodistas nos tenemos que exigir mucho más. Se nos ha olvidado escuchar, nos creemos el centro del mundo y a la gente lo que le interesa es la información”. 

Ejemplo de esto lo tenemos en el testimonio de Ana Bastero, de @acampadasol, que explicó que en la rueda de prensa previa a la manifestación del 15M acudieron tres medios e informó sólo uno. Una vez montada la acampada, no se preguntaba a los asistentes sobre sus motivos para que ciudadanos normales mostraran su indignación en la plaza pública sino por las molestias que se causaban a las empresas y los vecinos de la zona.

Sin embargo, se sigue insistiendo en que el “periodismo ciudadano” no es periodismo sino fuente. Bueno, cuestión de definición. Pero el caso es que está ahí, no se va a ir, es necesario y extremadamente útil, con los peligros y obligaciones para el periodista que recoja la información que conlleva contrastar las fuentes. Pero a contrastar las fuentes se enseña en la carrera, ¿no?

Stephane Grueso ha sido testigo directo de la comunicación del movimiento, incluso durante los altercados de agosto. Es el director del mítico documental “Copiad malditos”, emitido por TVE y alguien a quien, personalmente, admiro por su compromiso, activismo y fidelidad a sus ideas. Si alguien puede hablar con propiedad de la irrupción del ciudadano en el periodismo es él, y sobre eso le pregunté.


"Con la tecnología la intervención ciudadano entra en otros ámbitos. Los ciudadanos queremos entrar en la generación de información, en la política, etc. Los ciudadanos no tenemos intención de sustituir a los medios, pero queremos aportar"

Pero dejemos hablar a los profesionales y que den su opinión. En el contexto de crisis actual, ¿cómo se puede rentabilizar un modelo periodístico distinto? Trasladar el papel al PDF no funciona, hay que buscar un valor añadido distinto para un público distinto que de momento se conforma con el iPad y las tabletas en general, pero que quieren más que el periódico tradicional digitalizado. De hecho, sólo el 26% de la población tiene acceso a este tipo de tecnología.

Desde los grandes medios tradicionales, la reconversión tecnológica y el flujo de ideas para amortizar la inversión tiene distintas vertientes. Creo que el ejemplo más apropiado es el de Antena 3, quizá la televisión que más ha apostado por la integración de internet y televisión, siendo pionero en emitir series propias para sus canales digitales (Museo Coconut, por ejemplo, en exclusiva para NEOX). Francisco Sierra, representante de este medio, ensalzó el modelo de contenidos exclusivos para las webs de sus programas, poniendo el vídeo on line en su sitio como complemento de la emisión en abierto, además de la fidelización del televidente en otra plataforma.

Un comentario que no me gustó lo realizó Ana Alfageme, de El País. Su opinión es que los periodistas no tienen que preocuparse de la rentabilidad del medio. En mi opinión, los periodistas no sólo tienen que preocuparse de la rentabilidad sino que ésta debe formar parte del ejercicio de su trabajo. Como empresario no quiero a un “artista” que sólo le preocupe su obra, quiero a alguien que haga su trabajo sobre unos mínimos de calidad y se exija a sí mismo, porque el beneficio de la empresa es su propio beneficio.

Algunas claves las dio Darío Pescador, argumentando que los periodistas que explican la realidad, no saben explicar su propia realidad. De nuevo, reconversión: las noticias no se degradan en los nuevos soportes sino que lo que se degrada es el propio soporte (periódico, televisión, etc). La rentabilidad pasa por la especialización y los añadidos, definidos como “el patinete que se regala los domingos”. Curiosamente, gran parte de la portada de La Razón de este sábado lo ocupa el regalo de este patinete. 

Quizá haya quien considere que esto es una traición a los principios del periodismo, generalistas y altruistas, pero creo que es la vía a seguir ya que, en sus propias palabras, “si no haces las noticias que hace el New York Times y por las que el público paga, no te puedes vender como el New York Times”. Volvemos de nuevo a la contradicción del párrafo anterior: el periodista se tiene que preocupar por la rentabilidad de su medio. Autocrítica de nuevo: si eres un periodista local ejerce con rigor tu labor de periodista, pero no lo vendas como corresponsal de guerra porque el público que te va a leer o escuchar no es tonto y seleccionará otra vía para informarse.

Así que volvemos a la pregunta inicial: ¿qué es el periodismo digital? Antonio Mafredi, presidente de la APDA (Asociación de Periodistas Digitales de Andalucía) y uno de los organizadores del congreso, arrojó luz sobre esta cuestión:


"No conozco ningún periodismo que no sea digital, lo digital está inmerso en nuestra vida. La estructura económica de los medios de comunicación sigue siendo analógica porque pierde dinero en la transición a lo digital. Tu cámara resuelve demasiados problemas tecnológicos para los que quisieran que usaras otros elementos"

Para mí, esta es la frase que ha definido este III Congreso de Periodismo Digital en la búsqueda de un lugar en la situación actual:
El nuevo periodismo necesita lanchas torpederas, no titanics
(La otra frase fue: “¡joder con la puta mosca!”)

De forma off topic, no podía dejar pasar la oportunidad de preguntar a Javier Darío Restrepo, experto en ética periodística, catedrático de las universidades colombianas Javeriana y de los Andes, y gran figura de la ética periodística latinoamericana. Al no saber cómo abordarle recordé lo que me enseñó uno de mis maestros, “el buen periodista, del defecto hace virtud”. Ante mi total desconocimiento de la prensa en Latinoamérica y contando con la presencia de un experto del tema, quise preguntarle sobre las diferencias entre el periodismo que comúnmente se tiene de referencia, el anglosajón, y el nuestro. Esto es lo que respondió:


Atención. Batería baja
Ups, mierda…


"El nuestro es un periodismo muy dinámico y siempre oscila entre la desesperación y la presunción. Nuestros noticieros abren siempre con la última catástrofe, pero también pretende cambiar la historia, se siente el Mesías"

A falta de conocer las conclusiones oficiales del congreso, mi resumen es:

  • Si tienes una trayectoria creíble, el público te cree, independientemente del soporte. Ej.: Pedro J. Ramírez en twitter y Carlos Carnicero en su blog
  • El público desconfía de los medios porque asocia la información manipulada al poder. Ej.: la cobertura del 15M
  • El ciudadano no se erige como periodista sino como informador de la realidad, ya que no analiza, sólo muestra. Exige una demanda de información que los medios tradicionales no le ofrece. Ej.: imágenes y fotos aisladas durante el 15M, por ejemplo, aquella en la que parecía que unos mossos d’esquadra agredían a un minusválido
  • El nuevo ritmo de producción de información es incompatible con los métodos tradicionales. El papel desaparecerá, pero no el periodismo de calidad. Ej.: suscripciones a las noticias de los medios tradicionales
  • El periodista debe dejar de pretender estar en posesión de la verdad sin moverse. Debe dejar la información de gabinete y agencias y hacer su trabajo donde se da la noticia, es decir, recuperar el reporterismo original. Para ello tiene herramientas tecnológicas más que de sobra y debe adaptarse (polivalencia). Ej.: streaming durante la acampada en la Puerta del Sol
  • El modelo de negocio en comunicación está obsoleto. Hay que buscar vías distintas (especialización, añadidos, etc), apostar por ellas y fidelizar al público, que ahora es más selectivo que nunca Ej.: menéame
  • Internet no es la solución, es un soporte, reúne todos los dilemas éticos de la profesión pero no es una base ética por sí misma. El periodista debe ser más riguroso que nunca, humanizando a través de la información.
En resumen, han sido dos días espléndidos donde compartir conocimientos y reflexionar sobre la profesión periodística y la comunicación desde distintos ángulos, con una organización del congreso excelente, y un lugar ideal, La Rábida, donde conocer mejor y compartir experiencias y vivencias con compañeros/as y conocido/as de profesión que, con humildad, se siguen formando en su trabajo (los que no son humildes no necesitan formarse, suelen saberlo todo).



EDITO: las conclusiones del congreso

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La historia de dos perdedores

Esta es la historia de dos perdedores. En realidad no considero que perdieran, pero las circunstancias durante su vida hacen ver que fue así. Y no perdieron, porque, por suerte y por desgracia,  ahora podemos disfrutar de las consecuencias de la obra que realizaron ambos durante casi toda su vida, aunque sean completos desconocidos para el público. Esta es la historia de un héroe que no lo fue y un villano que no tenía intención de serlo. Es otra historia de cómo la ciencia puede utilizarse para lo mejor y lo peor.

Clair Cameron Patterson, oriundo de Iowa, era un joven químico cuando en 1948 se encontraba realizando su tesis doctoral a los 26 años. El director de su tesis, Harrison Brown, le encargó el sencillo trabajo de de contar isótopos de plomo en las rocas volcánicas para determinar la edad de la Tierra. Un trabajo que debería haber sido sencillo, se convirtió en una odisea técnica y de investigación, al necesitar rocas extremadamente antiguas con isótopos de plomo y uranio, por lo que se le ocurrió la idea de recurrir a los meteoritos, que son, de hecho, los restos de los materiales con los que se creó nuestro planeta.

Tras cinco años de arduo trabajo, en 1953 Patterson por fin pudo determinar la edad de la Tierra en nada menos que 4.550 millones de años, con un error de 70 millones de años. Hoy en día es una cifra que no nos asusta (a pesar de ser difícilmente imaginable para nuestra limitada concepción del tiempo) que se ha mantenido hasta hoy, pero que en aquella época (hace sólo 60 años) supuso un mazazo a las convicciones geológicas de la élite científica, por no hablar del fundamentalismo religioso creacionista.

La mayor dificultad que encontró Paterson, aparte de la evidente escasez de restos de cometas en la Tierra que no se hayan volatilizado al contacto con la atmósfera, fue que las muestras se contaminaban invariablemente con plomo atmosférico, lo que dificultaba extremadamente el conteo de isótopos originales. Como buen científico, se preguntó de dónde salía esta extraña contaminación y los efectos que podría tener sobre el ser humano.
¿Te suena?
El plomo rara vez se encuentra en estado elemental, sino que siempre está mezclado, como en la galena, carbonatos y sulfatos. Sin embargo, desde muy antiguo se usó por su maleabilidad, encontrándose restos de escritos en este material en la Grecia del 700 ac, o en las tuberías de los baños romanos. Sin embargo, poco se había estudiado sobre su efecto en el ser humano en la época de Patterson, ya que el plomo no se expulsa del cuerpo, sino que permanece en los huesos y la sangre, por lo que los estudios de los patólogos no eran concluyentes.

Algunos de estos efectos son daño a los riñones, al cerebro y a la fertilidad masculina, desarrollo de ciertos tipos de cáncer y perturbaciones en el comportamiento. La Wikipedia dice queun estudio realizado en mayo de 2000 por el consultor económico Rick Nevin demostró que de un 65% a 90% de los crímenes violentos realizados en Estados Unidos tienen como causa la exposición al plomo. En el 2007, Nevin demostró, en un nuevo estudio, que la exposición al plomo (tomando el nivel en sangre de plomo) por parte de un 60% de los niños y adolescentes conlleva un bajo nivel de coeficiente intelectual, carácter agresivo y antisocial con tendencia a lo criminal”.
Imagen extraída de Siempre Natural con los efectos del plomo en el ser humano
Los “testigos de hielo” son una forma de conocer cómo era la atmósfera en la antigüedad. En Groenlandia hay zonas donde prácticamente siempre se ha depositado nieve año tras año, capa tras capa. Y cuando digo siempre, es siempre. Es una forma muy fiable de saber el nivel de oxígeno y otras sustancias en distintas épocas, incluso muy anteriores a la aparición del ser humano. En la época en la que Patterson dedujo la edad de la Tierra, se comenzaba a utilizar esta forma de investigación. Y lo que descubrió fue terrorífico: la atmósfera estaba llena de plomo desde hacía sólo 30 años, es decir, desde 1923. ¿Qué había pasado desde aquél año?
Recolecta de testigos de hielo
Thomas Midgley fue un ingeniero oriundo de Ohio, que a los 32 años (en 1921) trabajaba para la General Motors Research Corporation investigando cómo reducir la trepidación de los motores (el clásico petardeo del tubo de escape). Para ello, y como aficionado a la química, utilizó una mezcla de gasolina y plomo tetraetílico, que redujo considerablemente el petardeo y aumentó la estabilidad de los motores de combustión. Este descubrimiento fue la primera patente sobre la que se erigió la Ethyl Gasoline Corporation, formada por los tres gigantes General Motors, Du Pont y Standard Oil, que se dedicaron a fabricar plomo tetraetílico en cantidades industriales, suficiente para abastecer toda la creciente demanda de la floreciente industria del automóvil. El año en el que empezó a comercializarse esta mezcla fue… Sí, 1923.

Que los trabajadores de la Ethyl comenzaran a morir con extraños síntomas no impidió que se siguiera fabricando. El mismo Midgley hizo alguna demostración de lo inocuo que era su compuesto, respirando el compuesto en público. Lo que no se sabía es que estuvo enfermo muchas veces, probablemente a causa de su exposición continua al plomo.
Cartel publicitario de la época
Evidentemente, en 30 años esta compañía se había vuelto lo suficientemente poderosa como para que un simple científico como Patterson pudiera influir en la fabricación de su compuesto estrella. De hecho, muchos de sus directivos eran figuras de alta relevancia y poder público, entre los que se encontraban jueces y políticos. Patterson vivió en sus propias carnes lo que es enfrentarse a un gigante industrial, con retiradas de fondos y anulación de contratos de investigación incluidos. Incluso su puesto en el Instituto Tecnológico de California (más conocido como Caltech) peligró cuando la Ethyl ofreció financiar una cátedra si se le expulsaba. A pesar de ello, jamás cejó en su lucha contra este contaminante ni dejó su puesto de trabajo.

Pero los hechos y las evidencias cayeron por su propio peso. En 1970 se aprobó la Ley de Aire Limpio en Estados Unidos, consiguiendo retirar del mercado toda la gasolina con plomo del país en 1986. Habían pasado 33 años desde el fatídico descubrimiento de Patterson, y el nivel de plomo en sangre de los estadounidenses se redujo en un 80% en sólo cuatro años, quedando en “sólo” 625 veces más que antes de 1923. Es el único logro que vio Patterson en vida. Recuerda, el plomo es un compañero fiel que estará contigo hasta el fin de tus días, y mucho después.

Midgley trabajando con uno de sus motores
Antes de que Midgley falleciera de una forma bastante extraña, le dio tiempo a dejarnos otro regalito: los clorofluorocarbonos o CFC, un gas estable, no corrosivo y respirable, con un apetito voraz por el ozono y una capacidad asombrosa para acumular calor. Un kilo de CFC puede destruir 70 toneladas de ozono atmosférico e intensificar el efecto invernadero 10.000 veces más que el dióxido de carbono. Pero, eso sí, en la época en la que Midgley comenzó a usarlos fueron el santo grial del la industria al ser inocuos para el ser humano: refrigeradores, sprays o inhaladores para el asma, contenían a estos pequeños cabrones que, tranquila y pausadamente, se iban comiendo poco a poco el ozono atmosférico que nos protege de los mortíferos rayos cósmicos. Aún hoy en día, y a pesar de las continuas campañas para prohibir su uso y el tinte ecológico que las compañías le dan a sus productos añadiendo un flamante “no contiene CFC” en sus productos, se sigue utilizando y comprando en países del tercer mundo a pesar de los esfuerzos del Tratado de Montreal por impedirlo.
La forma en que los CFC se comen el ozono atmosférico
Midgley falleció en 1944, repudiando en secreto el uso del plomo en la gasolina y convencido de que los CFC habían sido su contribución beneficiosa al progreso de la humanidad. Contrajo la polio en 1940 quedando semi paralítico, lo que no le anuló como ingeniero: construyó un complicado mecanismo con poleas alrededor de su cama para poder valerse por sí mismo. Se le encontró estrangulado entre los cordones de su máquina. Nunca fue consciente de que sus contribuciones al progreso fueron también mortíferas para todo el planeta.
Agujero de la capa de ozono en la Antártida en el año 2000
Patterson sólo alcanzó la fama por su datación de la verdadera edad de la Tierra, pero no por sus esfuerzos por erradicar los productos que la contaminan. Sólo en los últimos tiempos se está recuperando su nombre en pro de la ecología y el desarrollo sostenible. Sin embargo, en algunos países el plomo se sigue usando en numerosos materiales de alimentación, pintura o distribución de agua, aunque su uso se ha reducido considerablemente desde la publicación de un informe en 1978 en el que Patterson describía las acciones a tomar para evitar el aumento de la contaminación por plomo (en Estados Unidos se siguió usando la soldadura de envases de alimentos con plomo hasta 1993). Falleció en 1995 rodeado por sus seres queridos.

Mapa de Huelva en Google Maps.
Lo verde es la ciudad; lo blanco, las balsas de fosfoyesos

Nunca se señalan los verdaderos culpables. El conocido periodista ecológico Carlos de Prada señala en su blog respecto de la contaminación industrial en la provincia de Huelva: “Especialmente conflictivos son una serie de lugares de la geografía donde se concentran muchas industrias. Uno de los casos más patentes lo tenemos en la ciudad de Huelva, que no solo es un problema considerable a escala nacional, sino que puede ser considerada sin duda alguna como uno de los mayores puntos negros de contaminación a escala europea. Huelva tiene unos potentes polos químicos – petroquímica, fosfatos, papeleras, metalúrgicas,…- y unas balsas de residuos con fosfoyesos radiactivos con aguas ácidas, de una extensión similar a la de la ciudad. En su atmósfera se han detectado preocupantes niveles de arsénico y otras sustancias diversas que pueden producir cáncer y daños respiratorios diversos, desde la bronquitis crónica al asma enfermedad que tiene en esta ciudad la incidencia más alta de España, un 14%. En el aire, el suelo ,las frutas y algunos alimentos marinos, se ha detectado la presencia de pesticidas organoclorados como el DDT (y su metabolito el DDE) y se usan otros como endosulfán, lindano, clordano, dieldrín , aldrín, aparte de haber dioxinas, PCBs y hexaclorobenceno.
(…)
También es preocupante que, en la transición desde la falta de control casi total que existía, a otra con un control mayor pero nunca suficiente, se denunciasen situaciones fraudulentas preocupantes. Una de las más sonadas, por sus dimensiones, se dio en Huelva con el vertido de ingentes cantidades de residuos de ácidos débiles con metales pesados, procedentes del Polo Químico de la ciudad, en simples escombreras de minas de las sierras onubenses y sevillanas que tras filtrarse y rezumar desde ellas acababan en los ríos y el mar. Todo ello dentro de unos planes oficiales que se vendieron a la opinión pública como “modélicos” para la regeneración de la ría de Huelva.

Tampoco olvidemos que el propio Estado cambia las normas según convenga, como la de la directiva europea para la fabricación de cloro a partir de células de mercurio, ya que este sistema contamina el mar y su fauna, prorrogándola hasta 2020 (y luego ya veremos). Según este informe, ERCROS Aragonesas opera en Huelva con este sistema.

Sin embargo, desde la universidad se promueven estudios que dicen que esto no es así, que “la actividad minero-metalúrgica en la denominada Faja Pirítica Ibérica es responsable del 99% de la contaminación por metales pesados en los ríos Tinto y Odiel, mientras que a la industria química le atribuye una cifra que en Ciencia se denomina despreciable: menos del 1%”, según la prensa. Fuentes fiables de la universidad confirman que los depósitos sulfúricos masivos pueden ser causa de parte de la contaminación, pero desde luego, no del 99%.
Zona de la faja pirítica ibérica
Esta es la historia de estos dos perdedores. Midgley quiso hacer el bien para mejorar la calidad de vida de la humanidad y consiguió poner en peligro al planeta entero muchos años después de su muerte, con consecuencias que aún hoy padecemos. Patterson dio un paso de gigante en la datación de la edad de la Tierra (su cifra es la aceptada hoy en día, aunque con un margen de error menor), pero dedicó más de la mitad de su vida a una lucha sin cuartel contra las grandes corporaciones sin ética. Que yo sepa, nunca le reprochó nada a Midgley.

La tercera figura de esta escena, la Ethyl, continua “fabricando productos químicos y aportando soluciones a distintas industrias”, como dicen en su web. Las petrolíferas originales ya no tienen acciones en ella. Es lo bueno de las corporaciones, no hay responsabilidades, sólo venta de acciones.

Dos científicos perdedores. Una industria ganadora. Pero al final, perdemos todos.

FUENTES

Una breve historia de casi todo” de Bill Bryson